La Oficina de Derechos Humanos de la ONU criticó hoy la lentitud de la investigación de la Fiscalía de Suecia contra el fundador de WikiLeaks, Julian Assange, y recordó que cinco años después de haberla iniciada sigue en "fase preliminar" y no se han formulado cargos concretos en su contra.

«Hubo graves acusaciones contra Assange, de conducta dolosa y violación y por eso hubo una investigación preliminar… pero una investigación normal debió llevar a recolectar evidencia y formular cargos», lo que no ha ocurrido desde 2010, explicó a los periodistas el jefe de sección en la Oficina de la ONU para Derechos Humanos Christophe Peschoux.

«No hay progreso. Assange no ha sido formalmente acusado, pero como resultado de una investigación preliminar se emitió una orden de arresto internacional y el Reino Unido ha actuado en función de esto», agregó.

El Grupo de Trabajo de la ONU sobre Detenciones Arbitrarias emitió hoy una opinión legal a favor de la libertad del periodista y enfatizó que ésta debe ser cumplida por el Reino Unido y Suecia porque es «jurídicamente vinculante».

Assange está asilado desde mediados de 2012 en la Embajada de Ecuador en Londres con el fin de evitar su extradición a Suecia, que lo reclama por presuntos delitos sexuales.

Sobre su caso, los expertos también pidieron que se «respete su integridad física y libertad de movimiento» y que se reconozca su derecho a una compensación por los daños sufridos.

Peschoux aclaró que el Grupo de Trabajo no declaró «ilegal» la detención, sino «arbitraria», pues una detención puede tener bases legales, pero desarrollarse de manera arbitraría.

«El panel ha tenido todos los elementos en cuenta y ha decidido que quizás la detención fue legal, pero fue arbitraria», insistió tras explicar que la opinión fue sometida a voto entre los cinco miembros del Grupo de Trabajo, de los cuales uno se abstuvo de participar en ella y uno votó en contra.

De otra parte, Peschoux señaló que esta opinión puede ser apelada ante el propio Grupo de Trabajo en un plazo de dos meses y que «si se aporta información que pone en cuestión los fundamentos de la decisión, entonces el grupo puede revisarla».

Las opiniones del Grupo de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias son consideradas como referentes entre las instituciones jurídicas internacionales y regionales, incluida la Corte Europea de Derechos Humanos.

En su opinión legal, el Grupo de Trabajo considera que «las variadas formas de privación de libertad que ha sufrido Julian Assange constituyen una forma de detención arbitraria».

Enumera su detención inicial en la prisión Wandsworth de Londres, seguida de su arresto domiciliario y de su confinamiento en la Embajada ecuatoriana.

De forma concreta, el Grupo de Trabajo de la ONU establece que en el caso Assange se han violado los artículos 9 y 10 de la Declaración Universal de Derechos Humanos y los artículos 7, 9, 10 y 14 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.

El Grupo de Trabajo está compuesto por cinco juristas de gran reputación que sirven a título individual y trabajan independientemente de cualquier gobierno u organización.

Se trata de personalidades del mundo del derecho que no forman parte del personal de la ONU ni reciben un salario por este trabajo.