La demolición de estructuras de riesgo en Pedernales (Manabí) afectadas por el terremoto del 16 de abril pasado ya empezó. La acción llega luego de los análisis técnicos de especialistas. Los escombros que resultan de estos trabajos son removidos paulatinamente.

La demolición de estructuras de riesgo en Pedernales (Manabí) afectadas por el terremoto del 16 de abril pasado ya empezó. La acción llega luego de los análisis técnicos de especialistas. Los escombros que resultan de estos trabajos son removidos paulatinamente. Gonzalo Cordero, vocero del Cuerpo de Ingenieros del Ejército (CIE), indicó que, de acuerdo a un censo que realizaron en la zona, se determinó que 1.158 edificaciones en Pedernales, entre edificios y casas, fueron afectadas.

En la ciudad había más de 14.300 predios, de ellos, el 60% estaba construido y los demás permanecían como lotes. Según evaluaciones técnicas del CIE, el 70% de infraestructura en Pedernales debe ser demolido porque muestra graves daños en sus fachadas, áreas interiores y su estabilidad física está comprometida. Los especialistas del CIE explicaron que una edificación tiene su estructura básica con columnas, vigas y losas, y que si la vivienda presenta afectaciones en estas estructuras debe ser demolida, mientras que si solo se destruyó la mampostería, como paredes, se puede arreglar. Los expertos verificaron que hubo mala calidad en los materiales de construcción: algunas casas fueron levantadas con arena del mar, cuya salinidad corroe el acero.

Además, el problema estaría en que la arena de mar no da una buena cohesión de los materiales: el hormigón es una mezcla de cemento, ripio, arena y agua, pero si uno de esos componentes no está bien o no se dosifica correctamente, no le da resistencia a la construcción. Asimismo, los especialistas vieron que los estribos de las varillas no estuvieron bien colocados: debían tener una distribución y cantidad específica en cada columna. Gracias a los análisis de las estructuras, se constató que 24 construcciones estaban gravemente afectadas y representaban un peligro, por lo que fueron derrocadas.

Esos trabajos de demolición iniciaron el pasado jueves: 4 hoteles de 5 y 6 pisos registran un avance de demolición del 48%; 12 viviendas entre 1 y 2 pisos, cumplido el 100%; intervinieron en 8 edificios con un avance de obra del 74%. Producto de esas demoliciones, hasta el momento se han desalojado más de 2.270 metros cúbicos de escombros de esas estructuras. Las volquetas, que tienen una capacidad de 10 y 12 metros cúbicos, realizan de 12 a 20 viajes a las escombreras. Los trabajos de demolición se realizan de 08:00 a 17:00.

En Pedernales está disponible una zona de escombreras en la vía Pedernales-Jama, a 5 km de la población, con capacidad de 100 mil metros cúbicos, que está operativa. Pero también están a la espera 2 zonas más ubicadas en las vías a La Concordia y Cojimíes, con 80.000 metros cúbicos de capacidad. El sábado pasado, Cordero recibió la orden de demoler 60 estructuras más, trabajo que empezó ayer. En las demoliciones que realiza en Pedernales el CIE laboran 170 personas y 50 volquetas.

El derrocamiento es minucioso, pues hay casos en los que las estructuras que van a ser demolidas están junto a una casa que solo debe ser reparada. El alcalde de Pedernales, Néstor Alcívar, dijo que 2.500 viviendas son las afectadas en esta ciudad; 23 hoteles, de los 35 existentes, colapsaron y debieron ser demolidos. Al momento -mencionó Alcívar- trabajan en la construcción de un albergue con capacidad para 8.000 personas, que durará hasta 5 años, tiempo en el cual las autoridades trabajarán para crear un plan de vivienda para los damnificados. El albergue contará con servicios de salud, seguridad, etc.

El Alcalde estima que en 30 días estará listo. Serán casas prefabricadas. Alcívar dijo que “se busca levantar una nueva Pedernales”, para lo cual se asesorará para reformar ordenanzas y elaborar proyectos que permitan regenerar la ciudad. Como parte de la reconstrucción, se harán viviendas para las personas que vivían en zonas de riesgo, como los barrios La Punta, de Tachina; La Chorrera y Las Palmitas.

Trabajarán en un censo para identificar a las familias afectadas y presentarles planes habitacionales seguros. Según Handel Guayasamín, del Colegio de Arquitectos de Pichincha, esta es la oportunidad para formular planes de ordenamiento territorial. Explicó que hay que evitar las torres de 30 pisos en un país con alto riesgo sísmico. “Hay que ir a construcciones más humanas, más seguras. Hay varias opciones tecnológicas, como estructuras metálicas con la protección adecuada para la salinidad, materiales como bambú, caña guadua, que haya levedad, que use la circulación del aire natural y evitar tener encendido el aire acondicionado todo el día”, manifestó Guayasamín.

Desde el Colegio de Arquitectos de Pichincha han salido brigadas de técnicos para hacer valoraciones de las estructuras. Fueron capacitadas más de 200 personas, de ellas, 130 viajaron el 22 de abril.

La primera fase de valoración técnica consistió en clasificar las construcciones en 3 grupos: las que se deben demoler están identificadas con el color rojo; las que requieren un análisis más profundo, de amarillo; y verde las que pueden seguir siendo usadas. El ministro del Interior, José Serrano, dijo que la limpieza de la ciudad es importante para que se active económicamente, de allí que son fundamentales las demoliciones y remoción de escombros. Indicó que se estima mover 185 mil metros cúbicos, para lo cual serán necesarias, al menos, 4 escombreras. Agregó que, como parte de la nueva Pedernales, se construirá un mercado de mariscos que se convertirá en el emblema de la ciudad.