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Bahía de Caráquez - Cuando el terremoto del 16 de abril de 2016 golpeó a Manabí, el edificio de 10 pisos de departamentos que estaban construyendo tenía un 20% de avance. Era la ejecución de un sueño que su familia había iniciado dos años antes cuando compraron el terreno frente al malecón en Bahía de Caráquez.

El Universo

José Sánchez Cazar, parte del grupo familiar inversionista, recuerda que escogieron Bahía para su primer proyecto inmobiliario porque era el balneario en el que habían pasado largos periodos vacacionales y parte de su familia residía en el cantón manabita.

El vecindario de la puntilla de Bahía, donde se levantaba la obra, quedó afectado con el sismo de magnitud 7,8. Con algunos edificios departamentales cuarteados en sus fachadas o ciertos daños estructurales.

Sánchez cuenta que la edificación que habían comenzado no sufrió daños porque tenía un diseño sismorresistente. Pero el terremoto trajo un duro escenario en momentos que estaba en marcha un crédito bancario para el proyecto y las ventas de departamentos se encontraban en plena comercialización.

Con el sismo debieron hacer nuevos estudios para el banco y también obtener el aval de las autoridades municipales para continuar con la construcción de los pisos restantes.

El sueño de la familia de Sánchez, sin embargo, no se derrumbó. Sabían que solo quedaba hacer frente a la adversidad y responder ante doce clientes que hasta ese momento habían adquirido propiedades. Uno de esos se retiró.

Catorce meses después del terremoto, TorreMolinos, como se denomina la edificación, ha alcanzado ya 42 metros de altura con sus 10 pisos, que albergarán 27 departamentos.

El edificio es para esta familia un símbolo de la Bahía posterremoto, que se intenta levantar con empuje desde la iniciativa privada. “Pensamos que la ciudad no debe detenerse, Bahía no merecía que se deje botada la construcción, esta ciudad es turística”, señala Sánchez frente al edificio, vecino a otras estructuras departamentales que están en fase de reparación.

Unos 15 obreros trabajan por estos días en diferentes frentes para culminar la torre en octubre próximo, aunque desde agosto se entregarán los primeros departamentos.

Sánchez afirma que allí hay una inversión de $ 6 millones, que ha generado movimiento por las fuentes de empleo y los proveedores.

Los departamentos, que cuestan desde $ 210 mil, se han vendido en un 55%. Y tras el terremoto se han sumado nuevos clientes.

Cerca de TorreMolinos, la reconstrucción avanza a diferentes ritmos en otras edificaciones. Edificios como Mykonos y El Capitán fueron desocupados y están en fase de reparación. En este último, obreros laboran en su reconstrucción.

El complejo Los Hemisferios, que albergaba 30 departamentos y soportó dos terremotos, se somete a un reforzamiento de estructura y reconstrucción.

Roberto Viteri, director de obra de la firma Edificar, señaló que la edificación estará lista para habitar en enero del 2018. En esos trabajos hay una inversión de $ 1,8 millones.

Según datos del departamento de Planificación del Municipio, 15 edificios se reparan bajo condiciones presentadas por el Miduvi, 14 están reparados o en reparación (entre esos inmuebles públicos), 18 fueron derrocados, tres por demoler y uno está en demolición.

Así, esa Bahía turística que ha resistido dos terremotos intenta reponerse.

Fuente: El Universo