El canciller de Ecuador, Guillaume Long, encabezará una delegación de alto nivel de su país para la presentación en Ginebra, el 1 de mayo próximo, del Tercer Informe del Examen Periódico Universal (EPU) ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, que se realiza cada cuatro años desde 2008.

Agencia Andes

“El Examen Periódico Universal, EPU, es un hito muy importante para nosotros; lo tomamos muy en serio”, afirmó Long este viernes en conferencia de prensa en la sede de la Cancillería ecuatoriana en esta capital.

El jefe de la diplomacia ecuatoriana remarcó que Ecuador es uno de los países con mayor compromiso en esta materia, incluso en el ámbito normativo multilateral con los derechos humanos.

“Somos uno de los pocos países del sistema multilateral que ha ratificado todas las convenciones internacionales de derechos humanos, y, obviamente, como parte de este compromiso con el derecho internacional, con el sistema universal de derechos humanos”,  acotó.

El titular recordó que Ecuador es miembro por elección del Consejo de Derechos, integrado por 47 países, que muestra la importancia del país por los derechos humanos y un reconocimiento a sus políticas públicas al respecto.

“Con mucho orgullo, con la frente en alto, con mucho qué contar, vamos a ir a Ginebra el lunes 1 de mayo para una sesión que durará varias horas”, apuntó.

El EPU a Ecuador, que tendrá lugar en la máxima instancia de derechos humanos, según explicó, cuenta con tres insumos, uno es el que aporta el informe presentado por el Estado ecuatoriano; el informe del Alto Comisionado para los Derechos Humanos en Ginebra y los informes de las organizaciones de la sociedad civil.

Refirió cómo este país suramericano, ubicado en el continente más desigual del planeta, exhibe resultados importantes que reflejan los avances en este campo, entre los que mencionó la reducción de la pobreza en la última década, lo cual permitió a 1.2 millones de personas salir de esa condición.

Citó, además, la alta inversión con respecto a su Producto Interno Bruto (PIB) en salud y educación que lo ubican en un lugar destacado a nivel regional y mundial. Destacó también los esfuerzos nacionales por garantizar el acceso a una vivienda, para atender y visualizar a las personas con discapacidades.

“En estos 10 años hemos hablado de un modelo de desarrollo que privilegia la supremacía de los seres humanos sobre el capital (…). Básicamente ha sido un proceso político de consolidación de la institucionalidad, del Estado, en aras de proteger y de garantizar los derechos humanos de la ciudadanía”, aseveró.

A ello se suma, dijo, la concepción del ‘Buen Vivir’ que proclamó el Estado ecuatoriano y que busca el propósito de la protección y garantía de los derechos humanos.

Opinó, sin embargo, que en las Naciones Unidas a veces hay visiones que tienen mucho que ver con el contexto ideológico en que se vive y que ven los derechos humanos como un ‘plus’  y  no como algo integral a toda la política pública, económica y de desarrollo social.

Como novedad para este próximo EPU, Ecuador presentará el tema de la reconstrucción tras el terremoto de 7,8 grados, vista como “el derecho a levantarse” y argumentó que “un Estado que abandone una provincia, una región entera después de una tragedia, después de una catástrofe natural, no está garantizando, ni protegiendo los derechos humanos de la ciudadanía”.

El desastre natural registrado el 16 de abril de 2016 causó 671 muertes. El Estado logró recuperar 912 unidades educativas y nueve centros de salud en las zonas afectadas para garantizar los derechos humanos de la población, además de construir 21.200 viviendas y otras 20.131 en construcción, mientras se concluyeron nueve proyectos de agua potable y saneamiento en zonas afectadas.

Adelantó que el informe oficial resultante de esta evaluación del país estaría listo para septiembre de 2017, pero una semana después del 1 de mayo Ecuador tendría un borrador similar al texto final del Consejo de Derechos Humanos de la ONU.