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La información que Alfredo Alcívar entregó en la Fiscalía General del Estado muestra cómo su exjefe Ricardo Rivera no solo cruzó correos electrónicos con su sobrino, el vicepresidente Jorge Glas, sino también con Augusto Espín.

Foto: Shutterstock

En el anterior gobierno, él pasó por las áreas relacionadas con Telecomunicaciones y Sectores Estratégicos. Durante cinco años, entre enero del 2011 y abril del 2016, Espín y el familiar del Segundo Mandatario cruzaron e-mails que ahora forman parte de las evidencias en el expediente por asociación ilícita, en el caso Odebrecht.

En esta correspondencia se topan temas sobre regulaciones en el área de telecomunicaciones, consultorías relacionadas con la asignación de frecuencias, licitaciones y la Ley de Telecomunicaciones. El cruce de e-mails comienza cuando Espín era viceministro de la Sociedad de la Información del Ministerio de Telecomunicaciones, entre abril del 2011 y enero del 2012.

Días después de su posesión, el 30 de abril del 2011, Rivera le envió un correo a Espín en donde le pidió que diera de baja una licitación sobre la adquisición de una red de tercera generación, una oferta que fue abierta por la CNT. Según Rivera, las bases favorecían a una empresa y perjudicaban al Estado. “Lea urgente, por favor, esta ayuda memoria. Hay que tirar abajo esta licitación.

Las bases son delincuencialmente perjudiciales para el Estado y para los participantes…”, le escribió el tío del vicepresidente Jorge Glas. Para entonces, Rivera era propietario de Televisión Satelital y no desempeñaba ningún cargo público, aunque cuatro años antes, en el 2007, había sido Intendente de Telecomunicaciones.

En la versión que Espín dio a la Fiscalía, el pasado 26 de septiembre, señaló que conoció a Rivera, precisamente cuando este fue servidor público. Pero aclaró que su relación fue “estrictamente profesional”.

Fuente: El Comercio