Rodrigo Henríquez, investigador en epidemiología y salud pública de la Universidad de las Américas (UDLA) explicó que el hecho de que una de las contagiadas con la nueva variante británica en Quito no tenga antecedentes de viaje y nexo epidemiológico con los demás contagiados, demuestra que la circulación de la mutación B.1.1.7 del coronavirus es comunitaria en la ciudad.

coronavirus-ecuador
Crédito: Shutterstock.

Los dos casos confirmados con la cepa registrada en Reino Unido en Quito corresponden a un hombre de 64 años y a una adolescente de 12. Ambos están en terapia intensiva y su diagnóstico es reservado. En NotiMundo Al Día, el investigador en epidemiología y salud pública, Rodrigo Henríquez recalcó que el virus afecta por igual a todos los rangos etarios y que no es sorpresa de que una adolescente presente un cuadro grave de contagio. Sin embargo, señaló que las infecciones en las poblaciones jóvenes son menos probables que en adultos o adultos mayores.

Por otro lado, Henríquez reiteró que la transmisibilidad de las variantes de Inglaterra, Sudáfrica y Brasil es entre el 50% y 70% mayor que la original. Es decir que si el número reproductivo normal del COVID-19 oscila entre 1 o 2 personas, los infectados con las cepas pueden contagiar a 6 ciudadanos a su alrededor

Además, enfatizó en la importancia de las medidas de bioseguridad: mantener la distancia y el lavado frecuente de las manos. Explicó que la ciudadanía debe utilizar mascarillas certificadas KN95. Esto debido a que tienen la mayor protección contra el virus. Indicó que los cubrebocas quirúrgicos también mantienen un alto porcentaje de resguardo, la diferencia es que estos últimos tienen una vida útil menor.

Escucha la entrevista completa AQUÍ: