La misión de observación electoral de la Organización de Estados Americanos (OEA), que acompañó los comicios del pasado domingo en Ecuador, destacó avances en la organización del proceso, pero también sugirió ciertas enmiendas de cara a la segunda ronda de votaciones presidenciales en abril.

EFE

La misión de la OEA, que estuvo liderada por el expresidente dominicano Leonel Fernández, en un comunicado difundido esta noche, presentó una serie de sugerencias para mejorar los niveles de confianza y la organización del proceso.

Entre las recomendaciones se incluyen el uso de tinta indeleble para manchar un dedo del votante, como un mecanismo adicional de seguridad en la votación.

También sugiere modificar el diseño de las urnas-biombos implementadas en esta ocasión por el Consejo Nacional Electoral (CNE) ecuatoriano.

«Sumado a las complicaciones en su ensamblado, se constató que en algunas urnas no estaban puestas las cintas de seguridad proporcionadas por el CNE y que los espacios destinados al almacenamiento de las papeletas eran pequeños para el tamaño y la cantidad de boletas», precisó la misión.

Además, indicó que observó «confusión en el momento en el que los ciudadanos depositaban su voto dado que una vez dobladas las papeletas no se podía identificar a qué dignidad pertenecían».

Por ello, sugirió modificar el diseño de las urnas y establecer un mecanismo para facilitar la identificación de las papeletas por parte del votante.

Otra de las recomendaciones se refiere a la eliminación de un marcador de color rojo, del material electoral, ya que esa tonalidad no puede ser identificada por los escáner usados en el proceso de transmisión de los datos.

También apuntó a un fortalecimiento de la capacitación a los miembros de las Juntas Receptoras del Voto (JRV) y a la mejora en la coordinación de los técnicos del CNE con los representantes de los grupos políticos.

Asimismo, el informe de la misión de la OEA mencionó que «algunos candidatos se autoproclamaron ganadores sin esperar la publicación de los resultados oficiales», por lo que reiteró su llamamiento a los actores políticos a «actuar con responsabilidad y prudencia».

Remarcó que la autoridad electoral «demostró ser el guardián de la voluntad del pueblo», por lo que rechazó los ataques a la institución rectora del sufragio en Ecuador.

La misión precisó que, después de la segunda vuelta electoral del 2 de abril, emitirá un informe con «recomendaciones adicionales sobre aspectos estructurales del proceso electoral, incluyendo temas como la participación política de las mujeres, el financiamiento de campañas y la justicia electoral».

Sin embargo, subrayó los avances efectuados por la autoridad electoral ecuatoriana, como la incorporación de la fotografía de los electores en el padrón electoral, medida que, según recordó, fue «recomendada por misiones anteriores de la OEA en Ecuador«.

También saludó las «medidas adoptadas para ampliar el ejercicio de los derechos políticos para todos los ecuatorianos» a través de mecanismos como el «voto en casa y voto de las personas privadas de libertad sin sentencia condenatoria» ejecutada.

Destacó la instalación de «mesas de atención preferente y la asistencia prestada a las personas con discapacidad, adultos mayores, personas con niños en brazos y mujeres embarazadas».

La OEA reconoció «los esfuerzos por facilitar que la comunidad LGBTI pudiera ejercer el sufragio en la fila del género con el que se identifica».

El informe señala que la misión de la OEA estuvo compuesta por 66 observadores y expertos, quienes se reunieron con las autoridades electorales ecuatorianas y con los actores políticos.

Finalmente, la misión agradeció la colaboración de las autoridades y el pueblo ecuatoriano en el desarrollo de sus actividades, efectuadas con contribuciones de Bolivia, Corea, España, Estados Unidos, México, Perú, República Dominicana y Serbia, precisó el comunicado.