La Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios informó que más de un millón de personas fueron afectadas en Ecuador tras el sismo de magnitud 7.8 de este sábado

Más de un millón de personas fueron afectadas por el sismo que el sábado sacudió Ecuador y causó la muerte de unas 247 personas y al menos mil 500 heridos, según la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).

En un comunicado, el director de la OCHA, Stephen O’Brien, manifestó su tristeza por la pérdida de vidas, y su preocupación por las personas que aún estuvieran atrapadas en los escombros tras el terremoto de 7.8 grados, el más fuerte en azotar a Ecuador en décadas.

Explicó que aunque las autoridades aún evalúan el impacto y la destrucción causada por el sismo, ya se conoce que en las provincias de Manabí y Esmeralda fueron destruidas o dañadas viviendas, hospitales, caminos, negocios y líneas de electricidad.

Indicó que el decenas de miles de personas se encuentran en este momento en refugios o centros de evacuación. Añadió que el gobierno de Ecuador lidera la respuesta y rescata a personas atrapadas, distribuye comida y otros insumos, y ofrece refugios de emergencia.

O’Brien apuntó que el estado de emergencia ha sido declarado en seis regiones de país, y que el gobierno ha pedido ya la asistencia internacional.

Reconoció además la rápida respuesta del gobierno, en especial de los equipos de rescate y emergencia, así como las medidas previas de preparación llevadas a cabo por las autoridades ecuatorianas, lo que indudablemente ha salvado vidas.

El funcionario también expresó que la ONU y sus socios humanitarios están listos para proveer de apoyo a la gente y las autoridades con cualquier conocimiento y apoyo que requieran.

La ONU ya ha movilizado un equipo de evaluación de desastres, liderado por OCHA, para apoyar a las autoridades del país sudamericano, además de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya ha desplegado un equipo móvil médico de emergencia, explicó O’Brien.