Después del devastador paso de Dorian por Bahamas, las organizaciones de ayuda han iniciado la búsqueda de sobrevivientes en lugares de difícil acceso. Las autoridades advierten que las cifras de fallecidos aumentarán drásticamente.

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Varias islas de Bahamas quedaron aisladas por el paso del huracán Dorian. Crédito: EFE

Al cumplirse una semana del paso del huracán Dorian por Bahamas, donde dejó al menos 45 muertos, los equipos de rescate internacionales han logrado ingresar a zonas hasta ahora inaccesibles, como los cayos; donde a medida que va remitiendo el agua queda al descubierto más destrucción.

Organizaciones de ayuda han podido acceder a lugares aislados, como Cayo Elbow, donde se revela la misma situación de Gran Bahama e Islas Ábaco: destrucción, barro y sin nada en pie, así como barcos inservibles y vehículos enterrados.

Según publican este lunes 9 de septiembre los medios locales, la única noticia positiva es que la gran mayoría de sus residentes huyeron de la zona antes del paso de Dorian, la semana pasada.

Las organizaciones de ayuda se centran ahora en las pequeñas comunidades, a las que era ya difícil de acceder antes de Dorian y donde, en muchos casos, se llega por vía marítima.

Las Bahamas se componen de alrededor de 700 islas y cayos, a algunas de las cuales la ayuda está comenzando a llegar también por helicóptero y pequeñas embarcaciones.

Este domingo 8 de septiembre, 93 personas fueron rescatadas en Ábaco y cayos cercanos a la capital, Nassau. Hasta el momento, han logrado salir de Ábaco y Gran Bahama alrededor de 3 500 personas, según confirmó el Gobierno.

La cifra de muertos por el paso del devastador ciclón se situaba este lunes, según datos de la Policía, en 45, pero algunos medios locales estima que puede ascender a 3 000.

A ello se unen los relatos de pobladores de zonas arrasadas que, a través de sus cuentas en las redes sociales, indican que han contado cientos de cadáveres en sus localidades de residencia.

En declaraciones a medios estadounidenses este domingo, el ministro de Salud, Duane Sands, subrayó que el Gobierno no está intentando «menospreciar» el número de fallecidos, pero advirtió que el recuento de fallecidos «no es la prioridad».

«Lo principal es buscar a los supervivientes y ayudar a los que sufren, dar de comer y poner agua en sus bocas«, agregó al recordar que desde el Gobierno se ha advertido que la cantidad de víctimas subirá drásticamente y a una «cifra inimaginable».

Fuente: EFE, aliado estratégico de FM Mundo