Compartir

El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, condecoró hoy con la Orden Nacional "Al Mérito" en el grado de gran comendador al ingeniero ecuatoriano Inty Gronneberg, que inventó una turbina para recoger plásticos del agua.

Twitter

Por su invento, el ecuatoriano fue reconocido como “inventor del año” por la revista MIT Technology Review.

En el decreto suscrito por Moreno para la condecoración señala que Gronneberg fue galardonado por la creación de una turbina “capaz de almacenar hasta 80 toneladas de basura plástica por día en las cuencas hidrográficas”.

Añade que el ecuatoriano, con su esfuerzo y dedicación se ha convertido en uno de los “Innovadores menores de 35 Latinoamérica 2018 MIT Technology en español“.

El inventor ha dejado “en alto el nombre de Ecuador con un trabajo digno de elogio y ejemplo para presentes y futuras generaciones”, apunta el decreto.

Es deber del Estado -agrega- reconocer los méritos y exaltar las virtudes de las personas que, como Gronneberg, han dedicado su esfuerzo y trabajo al servicio y prestigio del país.

En su portal, MIT Technology Review señala que la contaminación por plástico tiene un nuevo enemigo: turbinas capaces de recoger hasta 80 toneladas al día en ríos.

Los mares y océanos se han convertido en un gran vertedero al que la humanidad tira toneladas de residuos plásticos que se acumulan e impactan la vida de la fauna acuática, reflexiona.

Incluso aunque el usuario deposite una botella de plástico en el contenedor de reciclaje adecuado, esta puede terminar en el mar, entera o triturada en infinidad de fragmentos minúsculos, por la acción del viento y las lluvias, agrega.

Y por la gravedad del problema, el ecuatoriano, con familia de origen noruego y afincado en Reino Unido, apuesta por pasar a la acción y empezar a recoger los residuos plásticos del agua antes de que lleguen al mar.

Para ello creó Ichthion (antes Remora Marine), una empresa que desarrolla varios tipos de turbinas capaces de filtrar y recoger plásticos de distintos tamaños presentes en las aguas fluviales para evitar que acaben en los océanos.

El problema es la falta de tecnologías de reciclaje en zonas menos desarrolladas de Asia. Esta es la razón por la que hay tal cantidad de plásticos que pasan desde los vertederos a los ríos y de ahí al mar“, explicó el inventor.

Y su solución fueron unas turbinas que puedan ser instaladas a bordo de las embarcaciones que recorren estos ríos para que, mientras realizan su quehacer habitual, vayan limpiando los residuos plásticos en suspensión presentes en la vía fluvial.

“La idea es que no haga falta desarrollar infraestructuras específicas sino aprovechar el uso del máximo número de embarcaciones existentes”, concluye.

Fuente: EFE, aliado estratégico de FM Mundo