En el denominado caso Ligados, la Fiscalía General del Estado investiga a los exconsejeros de Participación Ciudadana y Control Social de la ‘Liga Azul’, por presunta asociación ilícita, para el cometimiento de delitos como tráfico de influencias, incumplimiento de decisiones legítimas de autoridad competente y usurpación de funciones públicas.
En la causa están implicados los exconsejeros Augusto Verduga, Yadira Saltos y Eduardo Franco Loor, así como la actual consejera Nicole Bonifaz. Y es que Verduga, en su calidad de consejero, presentó el pasado 22 de enero una moción para ratificar la designación de Raúl González como superintendente de Bancos para el período 2022-2026, pese a que Roberto Romero Von Buchwald ya figuraba como nuevo titular de la institución, desde el 4 de diciembre de 2024, tras ser designado mediante un proceso de selección.
Posteriormente, Romero presentó una denuncia por el delito de usurpación de funciones e incumplimiento de decisiones legítimas de autoridad competente, que derivó en un allanamiento a las oficinas del CPCCS, en Quito, donde se confiscó el celular de Augusto Verduga, del cual se desprendieron chats que darían cuenta de un supuesto intento de tomarse algunas instituciones de control.
Según Juan Esteban Guarderas, exconsejero del CPCCS, este caso devela la estructura de un cartel, donde se evidencia la coordinación que existió para proteger sus actuaciones y «repartirse» instituciones del Estado para delinquir.
Sin embargo, a su criterio, deberían ser vinculados al caso otras figuras del correísmo, como las legisladoras Viviana Veloz y Esther Cuesta, que incumplieron con sus obligaciones, como la de posesionar a Romero como superintendente. Eso no lo hicieron, y se evidencia en los chats extraídos del teléfono de Verduga.
Andrés Arauz, secretario general de la Revolución Ciudadana, es otro de los que debería ser investigado, según Guarderas, pues habría sido él quien negociaba algunos puestos en la función pública. La investigación debería extenderse también a la candidata presidencial Luisa González, añadió Guarderas, porque en parte de los chats se devela que esta última estaba involucrada en esta estructura.