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Las aeronaves de la Fuerza Aérea Ecuatoriana despegan desde Manta hacia Esmeraldas y de ahí inician los sobrevuelos en la zona de frontera con Colombia, para detectar grupos irregulares.

El Telégrafo

Desde la Base Aérea de Manta, ubicada en el extremo noroeste del puerto manabita, despega la flota de 18 aviones Súper Tucanos. Las aeronaves y sus pilotos tienen una misión asignada: vigilar desde el aire la zona de frontera de Ecuador y Colombia.

Diego González, comandante del Ala de Combate 23 de la Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE) en Manta, informó que las misiones son más frecuentes hacia la frontera norte después de los secuestros y asesinatos de los periodistas de diario El Comercio y una pareja de  Santo Domingo de  los Tsáchilas.

Los Súper Tucanos son naves provistas con tecnología de punta. Poseen cámaras electro ópticas con las que se toman fotos y graban videos a largas distancias. Entre los dispositivos se destacan los sensores infrarrojos y láser.
Esa tecnología permite que las misiones desde el aire sean muy eficaces, reseñó González.

En estas naves viajan dos pilotos que se encargan del rastreo desde el aire de posibles eventos de minería ilegal, narcotráfico, pesca y control de áreas sensibles en ambas fronteras. Las operaciones se desarrollan las 24 horas del día y cuentan con el apoyo logístico de un grupo de 300 personas.

“Son misiones muy delicadas”, afirmó González. Los Súper Tucanos despegan desde la Base Aérea de Manta con dirección a Esmeraldas. Ahí es su punto de abastecimiento para continuar con las misiones cuya información es entregada a los jefes del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, señaló.