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Dos personas fueron procesadas la noche del sábado 12 de enero de 2019 por estar involucradas en el incendio que cobró la vida de 18 internos en un centro clandestino de rehabilitación de drogas, en el sur de Guayaquil.

El Telégrafo

La Fiscalía General del Estado informó que el administrador de la Clínica de Rehabilitación para Consumidores de Alcohol y Drogas ‘Por una nueva vida’ y el encargado de las llaves de la puerta enfrentarán cargos por presunto homicidio. En el local, ubicado en las calles 26 y la I, se produjo un incendio iniciado por jóvenes que intentaban escapar del lugar. Sin embargo, las puertas estaban cerradas con candado y muy pocos lograron salir.

La cifra oficial de víctimas mortales es de 18 jóvenes, mientras que 12 resultaron heridos y son atendidos en hospitales de Guayaquil. Según la Fiscalía, hay pacientes que resultaron gravemente heridos. Orlin Octavio B.A. es el propietario de la clínica. Junto al encargado de las llaves, Leandro Johnny A.A., recibieron una orden de prisión preventiva mientras dura el proceso penal. El fiscal Franklin Saltos los acusó de homicidio.

El Código Orgánico Integral Penal establece de 10 a 13 años de cárcel por cometer ese delito. La instrucción fiscal cerrará en un plazo máximo de 30 días, anunció el juez de Garantías Penales, Hermes Jiménez. Los elementos de convicción con los que cuenta el fiscal Saltos para responsabilizar a Orlin B. y Leandro A. por las muertes son la denuncia de un familiar de dos fallecidos, los informes del levantamiento de cadáveres realizado por la Dinased, la versión de los agentes aprehensores y las declaraciones de dos testigos presenciales.

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El gobernador del Guayas, Raúl Ledesma, manifestó que se investigará el caso y no se permitirá impunidad para el responsable del incendio. En un comunicado, la Gobernación agregó que ‘Por una nueva vida’ operaba de manera “irregular”, al no contar con permiso de funcionamiento renovado. Familiares de las víctimas se mostraron sorprendidos por lo ocurrido. Manifestaron que los jóvenes nunca les comentaron sobre abusos o problemas al interior de la clínica.

Fuente: El Telégrafo – Nota original: LINK