Ivanka Trump, la hija del presidente de EEUU, Donald Trump, respondió a los que la critican por no opinar en público sobre los desacuerdos con su padre y dijo que, cuando eso sucede, "él lo sabe".

EFE

«Cuando no estoy de acuerdo con mi padre, él lo sabe, y me expreso con total sinceridad», confesó Ivanka, de 35 años, quien explicó en una entrevista que la cadena CBS emitirá hoy que prefiere canalizar esos desacuerdos de forma «silenciosa, directa y sincera».

La hija mayor del presidente, que recientemente estrenó un cargo no remunerado en la Casa Blanca, ha sido foco de muchas críticas por no dar sus opiniones sobre temas que afectan a mujeres y niños como el muro en la frontera o el veto migratorio.

También sobre los recortes presupuestarios a Planned Parenthood, la mayor organización de planificación familiar de EEUU, por lo que ha sido acusada de «cómplice» del presidente.

«Yo diría que no hay que confundir la falta de denuncia pública con el silencio», afirmó Ivanka, cuyo marido, Jared Kuschner, también trabaja como asesor en la Casa Blanca y es la mano derecha del presidente Trump.

Ivanka insinuó, además, que muchos de los que la critican por «cómplice» actuarían de la misma forma de encontrarse en una «posición tan única y sin precedentes» en la que su padre y jefe son la misma persona: el presidente de EEUU.

«No sé lo que significa ser cómplice, pero, ya sabes, espero que el tiempo demuestre que he hecho un buen trabajo y mucho más importante, que el Gobierno de mi padre tenga el éxito que sé que tendrá», dijo Ivanka, al insistir en que quiere tener un «impacto positivo» en el Ejecutivo.