La Unión Europea lanzó una advertencia a la aplicación Airbnb sobre las políticas de precios. La compañía deberá ser más claro sobre el costo total del servicio y aplicar cambios antes del mes agosto.

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El servicio deberá ser más claro sobre el costo total del servicio y aplicar cambios antes de agosto

La Unión Europea aseguró que Airbnb podrá resultar sancionado a menos de que adapte sus políticas de precio a los estándares legales antes de que finalice el mes de agosto. La Comisión Europea le exigió al servicio digital de alojamiento una mayor claridad en la presentación de tarifas y una diferenciación entre anfitriones privados y los profesionales.

“La popularidad no puede ser una excusa para no cumplir con las normas de los consumidores de la UE”, dijo Vera Jourova, comisaria europea de justicia para los consumidores.

“Los consumidores deben entender fácilmente qué adquieren y cuánto se espera que paguen por los servicios y deben tener reglas justas, por ejemplo, frente a la cancelación de las reservas de alojamiento por parte del propietario”, señaló.

Airbnb tendrá que cambiar o eliminar algunos términos de sus políticas como que la compañía con sede en San Francisco, EE. UU., ya no puede “decidir unilateralmente y sin justificación” qué términos siguen vigentes después de que se finaliza un contrato. Tampoco podrá “privar a los consumidores de sus derechos legales básicos para demandar a un anfitrión” si sufren daños personales.

Por su parte, Airbnb, que ha convencido a millones de personas para compartir alojamiento en casas a un menor costo y ha puesto en aprietos a la industria hotelera, manifestó que acatará el llamado de la comisaria.

“Los huéspedes deben conocer todas las tarifas, incluidos los cargos por servicio e impuestos, antes de confirmar su decisión de reservar una propiedad y trabajaremos junto con las autoridades para aclarar los puntos planteados”, dijo la empresa en un comunicado.

Airbnb ha enfrentado críticas, incluso por parte de algunos propietarios, y ha sido acusado de “operar como un hotel ilegal”. Críticos también han dicho que los abundantes alquileres a corto plazo aumentan los costos de las viviendas e interrumpen la vida en barrios residenciales.