‘De cómo el Ecuador evitó ser Venezuela’, se titula la primera publicación del expresidente Lenín Moreno en el Diario Las Américas, el primer periódico en español fundado en Florida, EE. UU., donde el exmandatario anunció este lunes que empezó a colaborar con sus artículos de opinión.

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Créditos: Twitter Comunicación Presidencia

En su artículo, Moreno dice que el triunfo electoral del presidente Guillermo Lasso se dio contra todo pronóstico y hace un recuento de los factores que posibilitaron esa victoria, entre esos los “errores” cometidos por el expresidente Rafael Correa y de cómo fue su llegada al poder en 2017 y las decisiones que lo hicieron ser tildado de traidor por su antecesor.

“Los errores cometidos por Rafael Correa en su mandato: el autoritarismo; la desinstitucionalización; la falta de independencia de funciones; la persecución a los opositores políticos; muertes nunca aclaradas; el querer perennizarse en el poder; la ninguna libertad de expresión; el hostigamiento a comunicadores, periodistas y analistas políticos; el alejamiento de nuestros mercados naturales (como Estados Unidos, por ejemplo)”, apunta Moreno en su análisis.

El exmandatario menciona también en su publicación que lo que ocurre en Latinoamérica respecto a sus gobernantes se puede comparar con el síndrome de Estocolmo.

“Tal vez la respuesta se la encuentre en lo que se conoce como “síndrome de Estocolmo”, es decir, el enamoramiento o la excesiva afectividad que desarrollan las víctimas de un secuestro hacia sus victimarios”, sentencia Moreno.

En la publicación, el expresidente recuerda cómo fue que llegó a acompañar a Correa formando binomio presidencial en el 2007 y reconoce que durante su juventud fue militante de la izquierda ecuatoriana gracias a hechos como la invasión de Afganistán y la caída del muro de Berlín, que marcaron a su generación, pero reconoce que esa ideología solo produjo “hambre, irrespeto a los derechos humanos, ejecuciones, falta de libertad y ausencia de principios democráticos”.

Sobre Correa dice: “Lo veíamos valiente pero -sobre todo- decidido a conducir de manera democrática las transformaciones sociales a las que aspirábamos en nuestra juventud. Por decisión del movimiento, fui parte de su papeleta como candidato a la Vicepresidencia”, menciona y dice que al inicio se iban cumpliendo todas las expectativas.

Moreno cuenta en el texto que su condición de discapacidad física y el programa por la defensa de los derechos de las personas con discapacidad, reconocido dentro y fuera del país, le hicieron merecedor de una amplia simpatía de los ecuatorianos que lo llevó al poder en el 2017.

Haciendo una analogía con la obra literaria del Señor de los Anillos, Moreno compara a Correa con Saurón, el líder maléfico que siguió el camino de todos los tiranos y que comenzó siendo bueno”, y dice que Correa enfrentó sus primeros problemas en su último periodo presidencial, para el que le fue negada la posibilidad de ser nuevamente candidato a la Vicepresidencia y que lo llevó a Ginebra como enviado especial sobre Discapacidad y Accesibilidad en la ONU.

“El deseo de prolongarse en el poder produjo que el presidente (Rafael Correa) se revistiera de comportamientos siniestros; no consultó al pueblo acerca de su nueva reelección, y una Asamblea obsecuente, sumada a una Corte Constitucional sumisa, decidió validar las reelecciones indefinidas, opción a la que finalmente renunció, porque los continuos errores habían provocado el desencanto popular. Intuía correctamente que no ganaría una nueva elección”, afirma el exmandatario.

Moreno recuerda también cuando Correa acudió a él en Ginebra para proponerle ser el candidato presidencial de 2017 con “zalameras palabras” que solo él podía ganarle las elecciones al candidato de la derecha (Lasso) y negando rotundamente la posibilidad de que hubiera corrupción en su régimen. “Juraba que respetaría las decisiones de mi gestión. “Tú eres el presidente” repetía con insistencia”, dice.

El expresidente dice que llegó al poder con un clima tenso y de mucha incertidumbre acerca de cómo sería su mandato, aunque resalta que tenía objetivos claros como “reconciliar a un país polarizado en todos los niveles y ámbitos, reinstitucionalizar y respetar la autonomía de las funciones del Estado y dialogar con todos los espacios políticos y sociales”, los mismos que hicieron que Correa lo tachara de traidor y ordenara que funcionarios renuncien y le den la espalda.

“Muy pronto se olvidó de las promesas hechas en Ginebra”, sentencia Moreno y dice que la peor parte vino cuando evidenció la difícil situación económica del país que dejaba su antecesor.

“Él decía que dejaba la ‘mesa servida’, pero encontré las finanzas públicas quebradas, una deuda externa casi impagable (cara y de corto plazo), centenares de obras inconclusas (además de defectuosas y con actos de corrupción) y miles de millones de dólares de deuda a proveedores”, apunta.

Desde que dejó el poder, el mandatario se ha mantenido activo en redes sociales para felicitar a deportistas ecuatorianos en sus diferentes logros y también para cuestionar las detenciones de opositores políticos en Nicaragua por parte del régimen del presidente Daniel Ortega.

Moreno también ha sido mencionado en una polémica con el Gobierno de Bolivia por un supuesto préstamo en noviembre de 2019 a la expresidenta interina de Bolivia Jeanine Áñez, de gases lacrimógenos para controlar las protestas por la salida de Evo Morales, lo que podría derivar en denuncias ante organismos del derecho internacional y que ya desencadenó una denuncia en Ecuador presentada por el legislador Fausto Jarrín, del movimiento Unión por la Esperanza, ante la Fiscalía del Estado.

Nota Original: El Universo – LINK