El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010), quien sacó a 28 millones de personas de la pobreza y fue condenado en segunda instancia a doce años de prisión por supuesta corrupción, afirmó hoy que si sus acusadores no presentan pruebas de los delitos que le atribuyen, tendrán que considerarlo un preso político.

EFE

El exmandatario atribuyó las investigaciones por corrupción en su contra y las sentencias desfavorables a una persecución para impedir que, en su condición de líder indiscutible en las encuestas de intención de voto, gane las elecciones presidenciales de octubre próximo.

El dirigente del Partido de los Trabajadores (PT) reafirmó su inocencia y reiteró sus aspiraciones como candidato en dos vídeos que publicó en las redes sociales este miércoles, un día después de que el Tribunal Superior de Justicia le negara un habeas corpus con el que solicitaba evitar su prisión.

“Si no prueban un real (ilegal) en mi cuenta o un dólar que no sea mío en mi cuenta, tendré que ser considerado como un preso político”, aseguró Lula al restarle totalmente valor a las pruebas presentadas en los juicios en que fue condenado en primera y segunda instancia por corrupción.

De acuerdo con el expresidente, sin que quede demostrada su supuesta culpabilidad, los jueces que lo condenaron tendrán que asumir la responsabilidad de ordenar la detención del líder en todas las encuestas de intención de voto para las elecciones de octubre y de “la persona que fue el mejor presidente de Brasil”.

“Hay personas que creen que tengo que huir a otro país o (refugiarme en) una embajada. No voy a hacerlo. Me voy a mi casa. Soy brasileño, amo este país y estoy seguro de lo que hice y de lo que puedo hacer por este país”, aseguró.

Lula reiteró su intención de intentar un nuevo mandato presidencial en las elecciones de octubre pese a que la legislación brasileña inhabilita como candidato a las personas condenadas en segunda instancia, como en su caso. “Quiero ser candidato porque soy inocente y espero que la Justicia pruebe mi inocencia hasta el día en que registre mi candidatura”, afirmó. Según el antiguo líder sindical, quienes lo persiguen tan sólo buscan frenar su candidatura porque saben que ganará las elecciones.

“Lo que los deja preocupados y decepcionados es que, si soy candidato, puedo ganar las elecciones ya en la primera vuelta ya que, si tengo que ir a segunda vuelta, también la ganaré. Si no soy candidato, ellos tendrán dos cupos. Estarán disputando dos cupos (a la segunda vuelta) sin mí”, dijo. Pese a su condena y a que tiene otros seis procesos por supuesta corrupción, Lula lidera todas las encuestas de intención de voto.

Fuente: El Telégrafo