Argentina aún no tiene presidente, pero está más cerca: tras unas elecciones marcadas por la incertidumbre, ninguno de los candidatos alcanzó los votos necesarios para ganar en primera vuelta, y el 19 de noviembre habrá un balotaje entre Sergio Massa y Javier Milei para poner fin al largo proceso iniciado en las primarias abiertas simultáneas y obligatorias (PASO) de agosto.

Imagen compuesta con una foto del economista y candidato a la Presidencia argentina, Javier Milei, (izquierda) y otra, del actual ministro de Economía y también candidato, Sergio Massa. Foto: AFP

Que haya segunda vuelta no es sorpresa. Luego de que las tres principales fuerzas políticas alcanzaran cerca del 30% cada una en en las PASO, no se esperaba que alguno de los candidatos obtuviera este domingo el 45% de los votos o el 40% y con una diferencia de 10 puntos con el segundo, lo que pide la Constitución para ganar en primer vuelta.

Pero eso no quiere decir que no haya habido otras sorpresas: Milei, el candidato más votado en las primarias, no logró mantener su posición y alcanzó ahora el segundo lugar, con el 30,09% de los votos.

«Haber hecho la mejor elección en la historia del liberalismo nos llena de orgullo», dijo Milei este domingo, tras conocerse los resultados. «Quiero que tomen conciencia de que hoy quedamos ante la eleccion más importante de los últimos 100 años. Tenemos que decidir si vamos a abrazar las ideas de la libertad, que son las que hicieron grande a Argentina en el siglo XIX».

Milei también pareció tender puentes con otras fuerzas: «Durante estos meses, la campaña hizo que muchos de los que queremos un cambio nos viéramos enfrentados, por eso vengo a dar por terminado ese proceso de agresiones y de ataques y estoy dispuesto a hacer tábula rasa, barajar y dar de nuevo con el objetivo de terminar con el kirchnerismo».

Este domingo, sin embargo, fue superado por el oficialista Massa –quien además es el actual ministro de Economía en el gobierno del presidente Alberto Fernández–, que mejoró su desempeño y logró el 36,48% de los votos, a pesar de una serie de malas noticias económicas que se han conocido desde agosto, especialmente en lo referido a la inflación que llegó en septiembre a un nivel interanual de 138,3% y una crisis de la deuda que no da tregua. Massa usó intensamente las herramientas de que dispone como el ministro que maneja el Tesoro, y después de las PASO lanzó múltiples medidas destinadas a beneficiar en el corto plazo tanto a los asalariados como a diversos sectores económicos, algo que sus críticos bautizaron “plan platita”.

«Voy a convocar a un gobierno de unidad nacional cuando se presidente, construido sobre la base de convocar a los mejores y sin importar sus fuerzas política», dijo Massa. «Si hay algo que quedó claro en esta elección es que la grieta se murió y que comienza una nueva etapa el 10 de diciembre en mi gobierno», agregó.

Massa lanzó también una apelación directa a los integrantes de la tercera fuerza más votada, Juntos por el Cambio, apuntando tanto a la tradicional Unión Cívica Radical –a la que identificó con la defensa de la institucionalidad– como a los seguidores del PRO, a los que identificó con los reclamos de mayor seguridad pública.

La candidata de la coalición Juntos por el Cambio, Patricia Bullrich, no logró un lugar en el balotaje a pesar de que su fuerza fue la segunda más votada en las PASO: ahora llegó en tercer lugar, con el 23,85% de los votos.

“No hemos logrado los objetivos que queríamos para nuestra Argentina», dijo Bullrich. «Tenemos la convicción que los valores de la República, de la transparencia, de la lucha contra la corrupción, que debe abandonar el populismo si quiere crecer y terminar con la pobreza, son los valores que llevamos adentro. Quizás hoy esos valores han quedado dormidos, pero nosotros los vamos a despertar».

La elección ha quedado, de esta forma, polarizada en dos opciones de cara al balotaje: el golpeado oficialismo, que se las ha arreglado para seguir competitivo de la mano de Massa a pesar del desempeño económico del presidente Fernández en estos cuatro años, y los libertarios antisistema nucleados en Milei, el candidato recién llegado a la política que propone dolarizar la economía y cerrar el Banco Central, entre otras medidas controversiales.

«La gran duda de aquí a noviembre es qué van a votar los otros, y en especial la tercera fuerza política de Patricia Bullrich», consideró Ernesto Tenenbaum de CNN. «Bullrich tendió lazos en su discurso con Milei, y Milei lo hizo con Bullrich, si esos votos se sumaran mecánicamente, el peronismo debería ceder el poder a Javier Milei».

«Pero la sorpresa de hoy, a favor de Sergio Massa, es tan grande, porque nadie esperaba que creciera lo que creció, la pregunta es si el milagro que produjo Massa, el ministro de Economía de un país en crisis, se repetirá», agregó.

¿Cómo se llegó hasta aquí?

La analista política Graciela Römer dijo este domingo a Nacho Girón de CNN que «esta elección muestra a un oficialismo que puede ganar teniendo una performance bajísima, esto no ha sucedido en las últimas elecciones ni aquí, ni en Europa ni en América del Norte, donde los electorados sancionan a los candidatos de acuerdo a su performance».

«El único punto en el que la economía sigue manteniendo cierto equilibrio es en el desempleo, que es realtivamente bajo, y a mi modo de ver si el peronismo no fuera la fuerza que es, este fenómeno no sucedería», agregó.

«Creo que el gobierno usó y abusó de la totalidad de los recursos para obtener los votos», explicó a CNN Alejandro Corbacho, profesor en el Departamento de Ciencias Políticas y Jurídicas en la Universidad del Cema, en Buenos Aires.

«Hemos visto al gobierno dando un bono a jubilados, nombrando empleados públicos, dando subsidios para los que no tenían trabajo, todas estas cosas que no estaban en el presupuesto. Es un gobierno que no tiene pudor, el propio Massa tomando decisiones como si fuera presidente, y el Congreso bajando impuestos antes de las elecciones», explicó, en referencia a las decisiones tomadas por el gobierno luego de las PASO.

«El gran logro del peronismo es que se mantuvo unido, apoyaron a Massa y movilizaron más a la gente, y la oposición está dividida. El problema es que el otro es Milei, la gran incógnita. Es al mismo tiempo todo lo opuesto y todo lo mismo: se hacer llamar libertario pero no propone un pensamiento liberal. Es liberal solo en lo económico, como mucho», consideró.

Milei ha dicho que admira economistas como Milton Friedman, Murray Rothbard y Robert Lucas, entre otros, y se autodefine como “liberal libertario”, pero al mismo tiempo se opone al aborto.

El «clima de la elección»

Juan Negri, director de las carreras de Ciencia Política y Gobierno y Estudios Internacionales en la Universidad Torcuato di Tella, dijo a CNN que «Massa entendió el clima de la elección, y fue hábil en generar un campaña que lo separó del gobierno del que forma parte. Incluso en Unión por la Patria lo dejaron solo, en el buen sentido».

«Por definición, la segunda vuelta te ayuda a generar dos polos aunque sea artificialmente y eso es lo que va a pasar. La pregunta es donde se va a articular esa división. Milei va a tener que tomar un discurso similar al de Bullrich, y en su discurso de hecho hizo mucho antikirchnerismo», dijo sobre el balotaje. «Kirchnerismo y antikirchnerismo es el eje que explicó la politca argentina durante 10 años, y ahora quedó vacío después de las paso con Milei».

Para Negri, el crecimiento de Massa también tiene que ver con el hecho de que Milei prácticamente no creció de las primarias a las generales. «Hubo un factor de miedo hacia el gobierno de Milei, y el desorden de La Libertad Avanza también se había vuelto notable».

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