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A pocas horas de que se aplique el incremento del precio del galón de gasolina súper a $ 2,98, en Quito se mantenía ayer la expectativa entre compradores y dueños de gasolineras, mientras que en Guayaquil el abastecimiento de este combustible en varias estaciones de servicio transcurría con normalidad.

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El presidente Lenín Moreno dispuso esta medida mediante Decreto Ejecutivo 490, firmado el 23 de agosto, que rige desde hoy. Se elimina el subsidio que tenía este combustible en la venta al consumidor final.

Las gasolineras preparaban ayer en la tarde y noche sus sistemas de cobro para que funcionen con el nuevo precio; este genera opiniones divididas.

Mauro Erazo, propietario de la gasolinera Masgas de la Eloy Alfaro, en Quito, expresó que la gente no está muy contenta con el cambio. “Hemos podido ver y analizar que la gente va a comprar extra y aditivo, que le sale mucho más barato. El aditivo es un octanaje que le sirve para subir la capacidad y si pone $ 10 de gasolina extra y $ 4 del aditivo, se ahorra”, dijo Erazo.

Agregó que en los últimos días ha subido el consumo de súper en unos $ 300 diarios.

En la gasolinera Primax, en la capital, Juan Pazmiño, dueño de un auto Nissan Sentra que consume gasolina extra, opinó que el incremento le parece favorable para la economía del país y que si subieran la gasolina extra hasta los $ 2 también estaría dispuesto a pagar.

“Claro que es un golpe para la economía personal, pero para salvar al país del caos en que se quedó hace diez años, hay que hacer sacrificios”, añadió Pazmiño.