El presidente de Rusia, Vladímir Putin, denunció que la "agresión" a Siria por parte de Estados Unidos y sus aliados ayuda a los terroristas que actúan en el país árabe y advirtió de que el ataque con misiles contra objetivos del Gobierno sirio amenaza el sistema de relaciones internacionales.

EFE

«Con sus acciones, Estados Unidos empeora aún más la catástrofe humanitaria en Siria, lleva el sufrimiento a la población civil, y de hecho, consiente a los terroristas que torturan desde hace siete años al pueblo sirio», dijo Putin en un comunicado difundido por el Kremlin.

El líder ruso calificó de «acto de agresión contra un Estado soberano» el ataque lanzado por EE.UU., Reino Unido y Francia contra instalaciones militares y civiles del régimen de Bashar al Asad, en represalia por el supuesto uso de armas químicas en la ciudad siria de Duma, en las afueras de Damasco.

«Esta escalada en torno a Siria tiene un efecto destructivo sobre todo el sistema de las relaciones internacionales.

El tiempo lo pondrá todo en su sitio, como ya ha responsabilizado a Washington por su sangriento ajuste de cuentas a Yugoslavia, Irak y Libia», subrayó. También acusó a los países responsables del ataque de «usar como pretexto una puesta en escena del uso de agentes tóxicos contra la población civil», sin esperar siquiera al informe de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), que investiga el supuesto incidente.

El Ministerio de Exteriores ruso ha ido más lejos al acusar a EE.UU. de tomar partido por los terroristas del Estado Islámico, a los que ven como una fuerza de combate útil para derrocar al régimen de Damasco.

«Parece quedar del todo claro que aquellos en Occidente que se ocultan bajo la retórica humanitaria y justifican su presencia militar en Siria con la lucha contra los yihadistas, en realidad están de su lado y llevan al país a la partición», denuncia la declaración oficial de la cancillería rusa. EE.UU. y sus aliados, agrega el documento, «quieren dar un respiro a los radicales y extremistas, permitirles reponer sus filas y alargar el derramamiento de sangre para entorpecer el arreglo político».

Occidente ha rechazado una y otra vez todos los intentos de Moscú de normalizar la situación en Siria, de negociar con la oposición que ya ha depuesto las armas, dijo a los periodistas la portavoz de Exteriores, María Zajárova.

«¿Por qué? Está claro. Porque una nueva Siria nunca formó parte de sus planes. El plan inicial es que Asad debe irse. El plan es cambiar totalmente Siria y reconstruirla de acuerdo a sus intereses», señaló la diplomática.

Fuente: El Telégrafo