El hombre que asesinó a dos policías y un peatón en la ciudad de Lieja el martes llevó a cabo un “ataque terrorista”, dijo la fiscalía de Bélgica el miércoles, añadiendo que las autoridades estaban intentando determinar si actuó solo.

Efe

Benjamin Herman, un preso que disfrutaba de un permiso penitenciario de dos días, atacó por la espalda a dos mujeres policía, apuñalándolas en varias ocasiones antes de desarmarlas y dispararles cuando estaban tendidas sobre el piso, explicaron las autoridades. Al cruzar la calle efectuó varios disparos contra su tercera víctima, un hombre de 22 años que estaba sentado en un coche.

Después, Herman tomó al menos a una mujer como rehén en una escuela cercana. Cuando la policía se acercó a él, corrió hacia la acera disparando y fue abatido por los agentes.

Durante su ataque gritó “Allahu akbar” _ “Dios es grande” en árabe _ en varias ocasiones, según las autoridades.

La juez federal belga Wenke Roggen dijo el miércoles que el ataque estaba considerado como un “asesinato terrorista”.

El caso está siendo tratado como un acto de terrorismo en base a la forma de actuar de Herman, que se asemeja al patrón descrito por el grupo extremista Estado Islámico en un video en el que pide atacar con armas blancas a la policía y robarles las armas, además del hecho de que gritó “Allahu Akbar” y de que estaba en contacto con elementos radicalizados, agregó la magistrada.

El ministro belga del Interior, Jan Jambon, confirmó antes el miércoles que Herman ya había matado a otra persona en la víspera del incidente del martes.

“También cometió un asesinato la noche anterior”, dijo Jambon a la televisora RTL añadiendo que la cuarta víctima era un exrecluso que pasó tiempo en la cárcel con él. Al parecer, el sospechoso habría matado al hombre el lunes en la noche golpeándolo en la cabeza con un objeto contundente.

La mujer que fue tomada como rehén podría haber convencido al agresor y ayudó a evitar más muertes en el interior de la escuela, apuntó el funcionario.