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El Partido de los Trabajadores (PT) aceptó con "dolor" la petición que hizo hoy Luiz Inácio Lula da Silva para ser sustituido por Fernando Haddad como candidato de esa formación a las elecciones presidenciales del 7 de octubre en Brasil, dijo hoy su presidenta, la senadora Gleisi Hoffmann.

EFE

“Es un momento de dolor para el PT, de indignación y de turbulencia”, afirmó Hoffmann en un acto en el que fue anunciada la sustitución de candidato presidencial en Curitiba, la ciudad en la que el expresidente Lula está preso desde abril pasado para purgar una condena de 12 años de prisión por corrupción.

En el acto ante cientos de militantes realizado frente a la edificación policial en la que el exgobernante está preso, la presidenta del PT anunció su nueva fórmula para las elecciones, integrada por Haddad como candidato a presidente y por la exdiputada Manuela d’Avila, del Partido Comunista do Brasil (PCdoB), como candidata a vicepresidente.

En el evento participaron los principales dirigentes de la formación que gobernó Brasil por 13 años (2003-2016), incluyendo la destituida presidenta Dilma Rousseff, así como los gobernadores de los estados de Minas Gerais, Fernando Pimentel, y Piauí, Wellington Dias.

“Es triste ver la democracia brasileña vivir los días que vive, porque hoy es un día postrero. Un día en que se vence el plazo que nos impuso la Justicia Electoral para sustituir nuestro candidato sin que la Corte Suprema se hubiese pronunciado sobre los recursos que presentamos”, afirmó la senadora.

La mayor formación de izquierda de América Latina esperó hasta el último momento para anunciar el cambio de candidato con la esperanza de poder revertir la decisión de la justicia electoral en otras instancias pero ni el Tribunal Superior Electoral ni la Corte Suprema de Justicia se pronunciaron sobre los últimos recursos del PT para intentar salvar la candidatura del expresidente.

“Y Lula, en su grandeza y pensando en Brasil y en el pueblo, nos comunicó que el PT, incluso sin él, tenía que presentar un candidato”, afirmó la presidenta de la formación.

“Por eso estamos aceptando el desafío de Lula de no dejar al pueblo brasileño y a Brasil sin alternativa para su lucha. Y ante eso, como él determinó, estamos presentando a Fernando Haddad como nuestro candidato”, agregó.

De acuerdo con Hoffmann, Lula fue “víctima de un proceso sin pruebas y sin crimen” y fue “juzgado y condenado sin derecho al debido proceso legal e, incluso así y estando preso hace más de 150 días, sigue liderando los sondeos de intención de voto para las elecciones de octubre”, con cerca del 40 % del favoritismo.

Agregó que el PT, sus aliados y los movimientos sociales se esforzaron mucho por hacer viable la candidatura presidencial de Lula, porque “siempre la consideramos como esencial para sacar a Brasil de la actual crisis”.

“Pero infelizmente la justicia persistió en su persecución y la candidatura de Lula fue invalidada y ni le dieron el derecho de disputar las elecciones incluso esperando el juicio en instancias superiores, como otros candidatos en la misma situación sí pudieron hacerlo. A Lula le fue negado ese derecho”, dijo.

Lula fue impedido de disputar las elecciones con base en una ley que él mismo sancionó y que impide expresamente que candidatos condenados en segunda instancia, como es su caso, puedan postular a un cargo electivo.

El tribunal electoral había advertido de que en caso de que no presentase un nuevo candidato hasta este martes, el PT quedaría por fuera de la disputa presidencial.

Haddad, que fue ministro de Educación en el Gobierno de Lula y alcalde de Sao Paulo, es el quinto ubicado en los últimos sondeos de intención de voto, con un 9 %, cinco puntos porcentuales a más que los que tenía en agosto.

A menos de un mes para los comicios más inciertos en las últimas décadas en Brasil, Haddad confía en la transferencia de votos de su padrino político.

Las encuestas las lidera el ultraderechista Jair Bolsonaro (24 %), hospitalizado después de ser apuñalado la semana pasada durante un mitin, a quien escoltan el laborista Ciro Gomes (13 %), la ecologista Marina Silva (11 %) y el socialdemócrata Geraldo Alckmin (10 %).

En cualquier caso, esos resultados llevarían el pleito a una segunda vuelta, que sería celebrada el 28 de octubre y en la que, según los sondeos, Bolsonaro perdería contra Gomes, Silva o Alckmin, y estaría prácticamente empatado con Haddad.

Fuente: EFE