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Esta semana, de la mano de Apple, Facebook lanza el Messenger Kids cuyo propósito es que los padres puedan controlar las conexiones que tiene sus hijos en el exterior, sus contactos y las conversaciones que con ellos mantengan. La herramienta está ya disponible inicialmente en Estados Unidos.

Este lunes se estrenó en los Estados Unidos «Messenger Kids», la versión destinada a menores de su herramienta «Facebook Instant Messenger», tal y como ha anunciado la compañía liderada por Mark Zuckerberg en un comunicado. Con las opciones de «vídeo chat y mensajes», los niños se podrán poner en contacto con familiares y amigos de su lista de contactos, que previamente debe estar validada por sus padres.

En esta versión, «no hay publicidad, no hay compras integradas», ha afirmado Facebook, que acompaña este lanzamiento con una serie de consejos y precauciones con respecto a la seguridad de los niños y la protección de su privacidad.

«Queremos asegurarnos de que los usos de la tecnología de nuestros hijos sean positivos, seguros y adecuados para su edad», señaló la compañía, que deja claro que la aplicación cumple con las regulaciones de la protección de los niños en Internet.

De momento «Messenger Kids» solo está disponible en dispositivos con la marca Apple en Estados Unidos, a través de las tiendas de aplicaciones en línea, han detallado desde Facebook.

Específicamente, una vez que se descarga la aplicación, los padres crean una cuenta de «Messenger Kids» para sus hijos, a través de su propia cuenta de Facebook, con la que permitirán (o no) los contactos que salen en la lista del perfil de los menores.

Críticas para la tecnología destinada a menores

A principios de octubre, el fabricante de juguetes Mattel renunció a la venta de un altavoz conectado para niños a raíz de las múliples críticas de asociaciones y parlamentarios estadounidenses.

Semanas más tarde, un grupo de asociaciones estadounidenses críticaron a los «smartwatches» dirigidos a niños, afirmando que podrían hacerlos vulnerables a los piratas informáticos o los delincuentes.

En Alemania, la muñeca conectada «Mi amiga Cayla» fue prohibida para la venta en febrero. Las autoridades estimaron que este juguete podía espiar a los niños.